Nuestra Historia...🐾
Bienvenido a Seabreeze Bay 🐾
No somos una marca que decidió venderte cosas para tu perro. Somos un pueblo costero pequeño, dos perros con mucha personalidad, y un cartero que huele a galletas. Esta es nuestra historia — y probablemente, si tienes un perro, también un poco la tuya.

Todo empezó con dos perros que no me dejaban en paz...
Linda llegó primero. Yorkshire, pequeña, con más carácter que cualquiera en esta casa. Siete años después llegó Máx, un Golden Retriever con la energía de quien acaba de descubrir que el mundo existe y quiere olerlo entero.
Entre los dos probaron cada juguete, cada accesorio, cada invento que se supone que "les iba a encantar". Algunos pasaron la prueba. Muchos, no.
Linda & Max Pets nació de ahí: de dos jueces muy exigentes con cuatro patas, y de las ganas de compartir solo lo que de verdad merece la pena — nada que no probaríamos primero en casa.

Los verdaderos jefes de esta tienda
Máx — 11 meses. Golden Retriever de pelo claro y corazón todavía más claro. Torpe, cariñoso, y convencido de que cada persona que entra por la puerta viene solo a verlo a él. Va a mejorar lo de no tirar a la gente al suelo de la emoción. Algún día...
Linda — 7 años. Yorkshire Terrier. Seria, compuesta, con la dignidad de alguien que ya lo ha visto todo — hasta que empieza el juego, y entonces se involucra en cuerpo y alma, aunque jamás lo admitiría en voz alta. Es "el cerebro" del dúo. Máx es el corazón.


Seabreeze Bay, nuestro pueblo
Todo lo que hacemos pasa por Seabreeze Bay: un pueblo costero pequeño donde El Muelle huele a salitre, La Plaza siempre tiene alguna pelota rodando, y La Casa de Máx y Linda tiene la puerta casi siempre abierta.
Es el escenario de nuestras historias, nuestros productos y — sobre todo — de Mike.
Mike, el repartidor que todos los perros del pueblo esperan: Mike toca el timbre distinto a todos los demás. Lleva galletas en el bolsillo "por si acaso", conoce a cada perro de Seabreeze Bay por su nombre, y es quien trae, historia tras historia, cada paquete a nuestra puerta. Si compras algo en Linda & Max Pets, es muy probable que sea Mike quien te lo cuente primero.

Por qué existimos
Solo vendemos lo que probamos antes con Linda y Máx. Si no pasa el filtro en casa, no pasa a la tienda.
No somos una fábrica ni un catálogo infinito. Somos un pueblo pequeño que crece producto a producto, con cuidado.
Cada ficha, cada historia, cada foto sale de aquí — de Seabreeze Bay, no de una plantilla.

¿Te unes al pueblo?
Linda y Máx ya están esperando para enseñarte lo que de verdad merece la pena.